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Teté: "mi hija se llama Celeste Blanca, como los colores del club de mis amores"

Sergio "Teté" Rivadeneira, reconocido hincha de Atlético Tucumán y referente en "la Banda de Posse", contagia su pasión en un pueblo ubicado al este de la provincia.



Teté vive en Posse, localidad de Delfín Gallo-departamento Cruz Alta. Una población llena de humildad y fervor por el fútbol, pero sobre todo por el Club Atlético Tucumán. Con 34 años, el fiel hincha no deja ser como aquel niño ilusionado y soñador que asistió por primera vez al estadio. Sus sentimientos no cambiaron, al contrario, "el amor y la pasión aumenta cada día más".
Cada partido de local, las paredes de la casa de la familia Rivadeneira se cubren de numerosas banderas celestes y blancas. En la cuadra solo se escuchan los estruendos de las pirotecnias y el alboroto de los bombos, pues dos y hasta tres colectivos llenos de hinchas partieron al Monumental José Fierro. 
Flameando una bandera del color del cielo, con una frase escrita, Posse, bandera que recorrió mar, montañas y otros horizontes, pero que en cada partido se encuentra colgada en la zona de Bolivia y Laprida. Recorre más de 18 kilómetros para alentar los 90' de juego. 
La gente ubicada en la esquina de Sarmiento y Laprida, se prepara para filmar la llegada de los hinchas. En cada semáforo rojo, algunos de ellos descienden del colectivo para prender una bengala y decorar la fiesta.  Tres cuadras antes de esa esquina, donde se juntan números hinchas decanos para realizar sus previas, se escuchan potentes voces cantar: "Se viene la Banda de Posse, se viene la Banda de Posse, puto San Martín". ¡La banda ha llegado!
¿Cuándo fue la primera vez que asististe a una cancha? 
La primera vez fue un domingo a la tarde, en el año '97. No recuerdo el rival pero sí que me enamoré de esos colores y esa hinchada. Desde ahí me hice muy fanático del gigante (Atlético).
¿Quién inculcó esa pasión que sentís por Atlético? 
Mi papá. Está pasión viene de generaciones; mis abuelos, tíos, hermanos y sobrinos vistieron y seguimos vistiendo la celeste y blanca.
-Tu única hija lleva como nombre los colores Atlético…
Así es. Mi hija se llama Celeste Blanca, como los colores del club de mis amores. Desde que supe que mi mujer (Andrea Medina) estaba embarazada, decidimos que llevaría ese nombre. Ella es igual de fanática que yo, cuando tenía seis meses de vida la llevamos por primera vez al estadio.
¿Qué criterio tenés sobre el apoyo de tu familia?
Yo pienso que todos ellos están más locos por aguántame (entre risas). Me encanta que mi mujer y mi hija me acompañen en la tribuna. Y no hay palabras para mi mamá Graciela que es el pilar de nuestra familia. 
¿Cómo surgió "la Banda de Posse"? 
Empezamos a ir a la cancha en una combi con mi familia. Luego se sumaron vecinos y amigos, y así fuimos completando los colectivos en los que vamos. Este hermoso grupo lleva más de 10 años. Es tan lindo ver como la gente se contagian cada vez más, es vidente cuando llenamos los colectivos, con mi hermano tratamos de trasmitirles la pasión más allá de los resultados.
¿Cómo viviste las diferentes categorías de Atlético?
Lo peor que me tocó vivir, fue el descenso al Argentino "A", pero seguí alentando y acompañando. Después vino el ascenso al Nacional "B", hicimos fiesta por tres días (entre risas). Con ese ascenso me corté el pelo (antes lo tenía hasta cerca de la cintura), recuerdo que entré al campo de juego y mi mamá me cortó el pelo. Y la clasificación a la Copa Libertadores fue algo muy especial, siempre soñé con alentarlo fuera del país, quizás en un amistoso, pero nunca imaginé en una ¡copa internacional! 
¿Y la hazaña de Quito? 
A Ecuador viajé en avión con mi papá tres días antes del partido. Llegamos al estadio con mucha angustia porque mi hermano había partido en su camioneta cinco días antes y no había llegado; gracias a Dios después lo encontramos y entramos a la cancha. Los que estábamos adentro de la tribuna no sabíamos lo que realmente estaba sucediendo porque no teníamos señal. Al llegar al hotel, nos enteramos con los detalles sobre la demora del partido por parte de  Atlético y recién tomamos dimensión que todo fue parte de la hazaña que hicimos. 
¿Un ídolo?
Mi papá. Es mi referente, mi compañero y mi modelo a seguir en este camino que todavía queda mucho por recorrer y seguir haciendo historia. En el fútbol, el pulga, Luis Rodríguez.


Fútbol // Llegaron como pudieron



En la madrugada del domingo, en distintos sectores de la provincia. Hinchas de Atlético Tucumán quedaron varados y no pudieron viajar como habían planeado. 






Un grupo de personas numerosas, nos contó lo ocurrido. El viaje fue pagado aproximadamente un mes atrás, con la intención de presenciar en Salta, el partido de Atlético Tucumán y Defensores de Belgrano. Los hinchas descargaron su furia contándole al Diario Digital, que hacía varias horas que esperaban respuestas de Rodrigo Araoz, quien organizó los viajes.

Él también nos dio su versión, dijo ser un hincha más del club, pero que la pasión que siente por Atlético lo inspiraba a organizar y realizar los viajes, sin recibir nada a cambio "un grupo de personas y yo, formamos parte de la Comisión del hincha y lo que recaudamos, es para los bombos, banderas, y demás cosas" expresó el encargado del viaje.

Además, nos planteó cuales fueron los motivos por el cual no se pudieron realizar los viajes  cuando uno de los choferes iba a trasbordar a los pasajeros a otro colectivo; porque la empresa mandó un transporte con capacidad de 55 personas y viajaban 60, un indisciplinado tiró un vaso con hielo al parabrisas y provocó que este se señalara” dijo Rodrigo.

El chofer dio aviso a la empresa y cancelaron la salida de los demás colectivos, fue ahí que se desorientó todo. Algunos hinchas viajaron en autos alquilados, trafic y otros lamentablemente se tuvieron que quedar.

Esto no fue todo, porque uno de los colectivos que llegó a destino, dejó a los hinchas en Salta y regresó a Santiago del Estero porque supuestamente había sido asaltado. Pero en medio de tanta indignación, apareció un dinero que había sido mandado por un dirigente del club, para que Rodrigo pudiera comprar y cubrir algunos boletos de los hinchas decanos y así regresar a Tucumán.


En total de los 6 colectivos solo salieron 3, provocando un malestar de los clientes. Que algunos encontraron la forma de llegar al estadio Padre Ernesto Martearena por otros medios.